¿Comparamos antes de comprar?

Todavía hoy en día hay proveedores que se sorprenden cuando sus productos son comparados, ¿la razón? piensan que si se hacen comparaciones lo único que se analiza es el precio.

¡¡Falso!!, puede ser verdad que en algunos sectores y con el auge de internet se ha facilitado la comparación entre productos y servicios, ¿la consecuencia? Una mayor competencia, ¿pero esto es bueno, no? !! Por supuesto !!

Claro que lo es. Además esos proveedores que no quieren que sus productos sean comparados ellos lo hacen cuando les toca ser clientes, y hacen bien.

Por lo tanto la comparación no solo es competición sana sino que es la base del sistema de mercado en el que vivimos.

Otra cosa es que no es perfecta y tiene sus problemas, a saber; falta de información al consumidor, información sesgada o no adecuada, que la herramienta que utilizamos para realizar la comparación no sea objetiva y responde a otros criterios, etc.

Por lo tanto y más en la era de internet, las comparaciones son un gran instrumento de eficiencia del mercado, por lo que no critiquemos su uso y contribuyamos a que sean cada vez mejores y más objetivas.