Aunque ya llevamos unos años que las aseguradoras vienen implantando dispositivos en los coche para monitorizar como conducimos, parece que el usuario no lo tiene muy claro a la hora de que nos monitoreen. Como ejemplo de estos productos aseguradores asociados a dispositivos tenemos, Ycar de Mapfre o Generali.
Por qué, eso de que sepan por donde nos movemos y como lo hacemos a cambio de ajustar el precio del seguro……… como que nos cuesta.
Eso mismo piensan en EEUU, puesto que en una encuesta revela que más de un tercio de los consumidores consideran que a cambio de la utilización de este tipo de dispositivos, deberian de obtener un descuento de más de un 35% sobre la prima del seguro sin dispositivo.
Sobre todo lo que parece que queda claro son dos cosas; la primera que el consumidor no tiene muy claro como funcionan estos dispositivos y la informacion que transmiten. La segunda hay un cierto recelo a ser monitorizados siempre que pongamos en marcha nuestro vehiculo.
Pero, ¿deberíamos acostumbrarnos?, si bien este es un ejemplo primario de la aplicación de la tecnología a la determinación de comportanmientos de los usuarios del seguro, esto no quedará aqui y seguiran evolucionando.
Hagamos un ejercicio de imaginación al respecto. Imagino que conocerán las pulseras que miden la actividad física como son la Jawbone, Fitbit o la Fuelband de Nike. Estas pulseras no solo miden la actividad fisica sino que conectadas con otras app´s permiten monitorizar los km que corremos o las calorias que ingerimos…….
¿Por que no un seguro de salud condicionado a la utilización de estos dispositivos?
Ahí dejamos el tema

