
En el sector financiero en general y en el asegurador en particular, a las empresas que forman parte de el, sobre todo bancos y aseguradoras, se les llena la boca al hablar de su solidez financiera, garantías, número de oficinas o red de medios de asistencia para atendernos una vez los necesitamos. Eso está muy bien.
Pero en el sector asegurador la valoración de la equidad de lo pagado en la prima se valora no sólo en un buen servicio, sino cuanto nos pagan cuando necesitamos la indemnización.
Por qué, no nos engañemos, todos queremos la máxima indemnización posible.
Volviendo al asunto inicial, la solidez y la garantía que al asegurado le puede transmitir una aseguradora, no es sólo por la parte del pasivo de sus estados financieros, sino por cuanto dinero en primas paga al año.
Puesto que el hacer público ese dato transmite dos cosas, la primera es que pagamos indemnizaciones y que no nos asustamos de decirlo y la segunda, es que la tan nombrada solidez financiera de la entidad aguanta el tirón de hacer frente a dichos pagos.
Y para ejemplo un anuncio de una aseguradora británica en el metro de Londres.
