Parafraseando la sabida frase de «El rey ha muerto, viva el rey» recibimos la noticia de la que ayer se hacian eco casi todos los medios de comunicacion sobre el cambio de Ryanair.
El rey del low cost aéreo y guia espiritual para este tipo de estrategias comerciales absolutamente agresivas anunciaba un cambio de rumbo.
¿Cual es la razon para ello?, la rentabilidad. Si señores, la rentabilidad.
¿Pero si el consumidor siempre quiere pagar menos, no?, bueno el consumidor quiere lo que podemos llamar «chollos»
¿Que es un chollo? Es intentar conseguir lo mejor al mejor precio posible, maximizando la calidad o el servicio y minimizando el precio. Como es evidente, eso no se parece en nada al low cost, que es minimizar la calidad y el servicio para poder ofrecer un precio todavia mas bajo y eso al final cansa. Pero no solo cansa al consumidor, sino que también deja de ser rentable para la empresa.
¿Por que deja de ser rentable? Intentaremos explicarlo. Cuando en un sector de la actividad sin estrategia de low cost aparece un competidor que empieza a utilizar esta estrategia, el margen para una baja de precios es amplia. No solo por ineficiencias operativas sino por que se reducen las prestaciones incluidas en el producto. Por lo tanto el primer competidor que sigue esta estrategia gana bastante dinero. Esto produce un efecto dominó en el resto de competidores y parte de ellos se lanzan a seguir esa misma estategia.
¿Cual es el efecto? La disminución de precios no es infinita y al final las reducciones son tan marginales y a costa de reducir tantas prestaciones del producto y/o servicio, que a la empresa le aportan mas sacrificio que beneficios y al consumidor o usuario ya no le atraen como antes puesto que, podriamos decir, el servicio o producto comercializado se ha desvirtuado en gran parte.
Por lo tanto lo que si gusta es encontar «chollos» grandes productos a los mejores precios.

