El largo y tortuoso proceso de reforma del sistema sanitario de EEUU ha conseguido un nuevo hito al aprobarse en el Comité de Finanzas del Senado un texto que aborda los principales retos que había planteado el presidente Obama.
La propuesta de ley ha contado con los votos de los 13 demócratas miembros del Comité, así como de la senadora republicana Olympia Snowe. Los otros nueve senadores conservadores han votado en contra.
Nuevos impuestos para sufragarlo
De acuerdo con una oficina presupuestaria del Congreso bipartidista, el plan del Comité de Finanzas tendrá un coste de 829.000 millones de dólares -unos 580.000 millones euros- durante los próximos diez años, pero aporta los medios necesarios para sufragar ese coste a partir de varios nuevos impuestos y de recortes en otros programas públicos.
Ésta es la quinta propuesta de ley que aprueba un Comité del Congreso, y tiene muchos puntos en común con las otras. Por ejemplo, todas ellas incluyen una prohibición a las compañías privadas de rechazar a clientes enfermos, y un mandato obligatorio a todos los individuos a que contraten una póliza de salud, y habrá multas para aquellos que no lo cumplan. Asimismo, incluye también subsidios públicos para las rentas bajas que hoy en día no cuentan con un seguro privado.
Estas cláusulas tiene como objetivo reducir la cantidad de estadounidenses que no disponen hoy en día de cobertura sanitaria, y que se sitúan alrededor de los 45 millones de personas. De éstas, según las previsiones de los expertos, con el plan del Comité de Finanzas, unos 29 millones conseguirán estar cubiertos gracias a la reforma.
En cambio, la propuesta de ley del comité no incluye una expansión importante de la sanidad pública, tal como desean los sectores progresistas del Partido Demócrata, y que sí se incluye en los otros proyectos aprobados por los otros cuatro comités del Congreso.
Sin embargo, el plan es una reforma integral del sistema, por lo queacabará afectando, en mayor o menor medida, al conjunto de la población. De ahí que los detractores de la medida, como la asociación que agrupa las compañías de sanidad privadas estén intentando boicotear la aprobación de la ley. Justo horas antes de que el Comité de Finanzas llevara a cabo su votación, esta asociación empresarial ha hecho público un informe que asegura que la reforma implicará un aumento del 18% en las cuotas de los ciudadanos asegurados.
La verdad es que el tema de la reforma se pone interesante y es un caso en el que otro países incluido el nuestro en un futuro podrian mirarse en este espejo.
Es indudable que no es viable los sistemas puros bien publicos o bien privados sino que debemos de ir a un sistema mixto en sus diferentes formas, bien con gestion de los recursos publicos por parte de entidades privadas, coaseguro de determinadas coberturas, etc.
ya veremos que nos depara el futuro……

