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Es triste que la libertad de expresión se coarte de esta forma y lo ha confirmado la Audiencia Provincial de Madrid
La SGAE demandó a Julio Alonso por los comentarios de un post escrito tres años antes sobre un ‘Google bombing’ por el cual al buscar ‘ladrones’ en Google el primer resultado era el acrónimo ‘SGAE’. Sucedió que Julio Alonso tuvo la mala suerte de que su ‘post’ se posicionó el primero en el buscador en 2007. Tras el envío de un burofax, la SGAE procedió a demandarle.
Entonces fue condenado no por el post en sí, sino por los comentarios escritos por terceros y vertidos en el post, ya que se consideraron un atentado contra el honor de la entidad de gestión de derechos de autor. Concretamente, la sentencia le acusaba de no haber tomado ninguna medida de rectificación.
Ahora, según la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, la atribución de la responsabilidad al titular del blog, y no a los autores de los comentarios, se basa en considerar al dueño de Merodeando «como una suerte de colaborador necesario de las manifestaciones vertidas en su blog» y además afirma que dicho post (cuya legitimidad nunca se puso en duda) «marca e insta a que se viertan opiniones sobre la actuación de la SGAE que finalmente sobrepasa los límites de una denuncia».