A todos lo que mas nos gusta es que nos regalen cosas o en todo caso que nos lo den gratis, y si esto no es posible conseguirlo al menor precio posible.
Está claro que el precio es casi siempre el valor fundamental que el consumidor tiene en cuenta a la hora de adquirir un producto o servicio. Por que el consumidor, vamos, todos nosotros o lo que es lo mismo la naturaleza humana le gusta lo fácil y lo regalado.
Hasta aquí todo bien, el problema es que desde el punto de vista empresarial el precio, si bien tentador reducirlo permanentemente, se convierte es un criterio perverso a la hora de la oferta de precios y servicios.
Hoy en dia más que nunca escuchamos demandas de bajadas de precios de nuestros productos y servicios, con la excusas de… “tal y como esta la cosa no puedes poner ese precio”….”es que yo ya he bajado los precios”….”no va a hacer algo por nosotros y bajaras los precios?”…
Pero el precio corresponde a una calidad y a un servicio dado, si se quiere se contrata y si no se quiere no se contrata, puesto que la venta a perdida ya sea de bienes o de servicios es un mal negocio, pero no ahora sino lo que es peor a futuro. Por que tenemos que tener claro que si algo no nos lo compran por el precio que ponemos, es debido a dos cosas, las dos malas, o bien que no pueden pagarlo o bien que no hemos conseguido transmitir nuestra calidad o el valor añadido que le damos y punto, no le demos más vueltas.
Sin una correcta fijación de precios no hay inversión, I+D, nuevos proyectos y muchas otras cosas y lo que hacemos es perpetuar no ya la crisis económica sino una economía de subsistencia y de trueque que hara que España involucione y no salgamos nunca de esta situación.
Por lo tanto dejen a un lado el criterio precio, que ya bastante lo tendrá presente sus clientes, pare centrarse el la calidad, la marca y el valor añadido no solo que le da, sino el que su cliente percibe, puesto que de otra forma y por mucho que se queje si solo vamos a precio por precio moriremos en el momento en que llegue otro que lo rebaje, que seguro que llegará.


excelente escrito, no es por lo contrario común ver que aun se sigue en la competencia de los valores y la calidad pasa a un segundo plano. saludos.