
Los clientes de asesores financieros entienden a sus asesores peor de lo que éstos últimos piensan, sobre todo por el vocabulario incomprensible y los gráficos saturados.
Estas son algunas de las conclusiones de la Encuesta nacional sobre el comportamiento de los asesores financieros 2008-2009, presentado ayer por Skandia en Madrid.
De hecho, sólo el 49,8% de los clientes comprendió clara y completamente la última operación asesorada, frente al 89,5% de los asesores que pensó que lo habían hecho bien.
Además, los clientes dicen necesitar asesoramiento en todos los productos, especialmente en fondos de inversión, y señalan el seguimiento como la peor área cubierta por el asesoramiento.
