Proteccion de datos y redes sociales


El boom de las redes sociales se ha convertido en la principal preocupación de las instituciones encargadas de velar por la privacidad de la información personal. Por ello, no es de extrañar que, con motivo de la celebración del Día europeo de la protección de datos, la Agencia Española de Protección de Datos haya hecho público un decálogo de recomendaciones, apelando a la responsabilidad de los usuarios de Internet.

Así, en el ámbito de las redes sociales, aconseja no grabar ni publicar imágenes o vídeos sin el consentimiento de quienes aparecen. Recuerda que cuando se publica una foto o se escribe en un foro se puede estar incluyendo información sobre otras personas, lo que puede acarrear responsabilidades personales y jurídicas.

Garantizar la seguridad

En este sentido, advierte, además, de que las redes sociales son una importante fuente para la obtención de información sobre las personas. Por ello, se debe garantizar la seguridad mediante una configuración adecuada del perfil y utilizando contraseñas adecuadas, sin olvidar que los buscadores pueden permitir a cualquier tercero obtener la información pública de los perfiles. Desaconseja publicar en ellos excesiva información personal y familiar (ni datos que permitan la localización física), así como aceptar solicitudes de contacto de forma compulsiva.

A este respecto, solicita a las empresas que están detrás de las redes sociales, que pongan a disposición del usuario herramientas para el control absoluto de la información que publica en la Red, con medios que limiten la posibilidad de etiquetar a otros usuarios recibiendo automáticamente una solicitud de aceptación o rechazo.

Cree que lo conveniente sería establecer, por defecto, el máximo grado de seguridad en el perfil del usuario, al contrario de lo que sucede ahora.

Asimismo, la Agencia de Protección de Datos alerta de otros riesgos en la Red y previene ante el hecho de que en Internet no todo el mundo es quien dice ser, por lo que no hay que dar los datos si no se dice para qué los van a usar

(El Economista)