Naranjas 2.0


El desarrollo de Internet ha permitido a un determinado grupo de alimentos, como frutas, verduras, carnes o pescados, saltar directamente desde el campo o el mar hasta la mesa de los consumidores con un simple ‘golpe’ de ratón.

Al amparo del crecimiento de las ventas electrónicas en España, que según los datos de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones aumentaron un 11% en 2009, el comercio de alimentos desde el origen y la compra directa a los productores se está afianzandoen el país y está propiciando la aparición de un gran número de empresas que recurren a este formato para obtener un beneficio mayor al que les reporta el mercado tradicional.

Este tipo de comercio, que elimina a los intermerdiarios de la cadena de distribución, basa su éxito en la comodidad que supone para el cliente y en la diferencia de calidad de los artículos, y no tanto en el coste de los bienes que se ofertan, que es muy similar al que se paga en el mercado convencional. En este punto, la garantía de origen se torna en un factor fundamental.

Esta es una de las bazas de delcampoacasa.es.

Por el momento sólo prestan servicio en la comunidad de Madrid y centran sus esfuerzos en ampliar su gama de productos, sin embargo, se muestran ilusionados dado que, en lo que va de año, sus ventas han aumentado entre un 40% y un 50%, respecto al mismo periodo de 2009

El comercio electrónico ha resultado vital para algunos sectores, como el citrícola, que ha encontrado en Internet un soporte para la supervivencia.

«No podemos subsistir vendiendo al canal tradicional. No resulta rentable, por los intermediarios», asegura Antonio Tomás, dueño de doñanaranja.com. Y es que un agricultor recibe 0,34 céntimos de euros por un kilo de naranjas en origen, mientras que ese mismo kilo se vende a 1,42 euros en el mercado, según refleja el Índice de Precios en Origen y Destino de los Alimentos (IPOD) de marzo elaborado por COAG.

Vender las naranjas -o cualquier otro alimento- desde el origen permite a los productores fijar un precio muy similar al del mercado, lo que les sirve para cubrir los costes de fabricación y distribución y, al mismo tiempo, para obtener un beneficio más elevado del que les reporta el comercio convencional.

Fuente El Mundo.es