En 2001, Gordon Gekko (Michael Douglas), tras cumplir condena por fraude financiero, blanqueo de dinero y asociación ilícita, sale por las puertas de la prisión federal siendo un hombre completamente distinto. Ya no es el rey de Wall Street; Gekko está sin afeitar y despeinado. Nadie ha venido a recogerle, ni siquiera su hija Winnie, de la cual se ha distanciado, ni ninguno de sus colegas de Wall Street, que durante su ausencia se han mantenido ocupados amasando fortunas cada vez más inmensas. Después de ocho años de prisión, ahora Gekko está solo y es un completo desconocido.
Una segunda parte de la peli Wall Street, dirigida en ambos casos por Oliver Stone, sinceramente algo mas descafeinada esta segunda pero los seguidores de esta saga no deben de dejar de verla puesto que salen viejos conocidos como Bud Fox, ademas hace una interesante reflexion sobre el cambio del sistema financiero algo que a pesar de los sustos de estos ultimos años no hemos aprendido

