No una cama. Ni un armario, ni un determinado modelo de sofá. No. La marca entera. Con los mismos colores (azul y amarillo), los mismos letreros, las mismas secciones de muebles y el mismo estilo de cafetería, eso sí, con comida china.
La ciudad de Kunning, en el suroeste chino, es testigo de la existencia de esta tienda de 10.000 metros cuadrados repartidos en cuatro plantas. Se llama ‘Shi Yi Jia Ju’ y suena prácticamente igual que ‘Yi Jia Jia Ju’, nombre del verdadero Ikea en China, presente en el país con nueve tiendas.
Los falsificadores han dado un paso más allá y han hecho una réplica perfecta del gigante sueco, recreando ambientes, sensaciones y ¿éxito?
Por lo pronto los chinos siguen con su insaciable afán por parecerse a las marcas occidentales, imitando lo que a muchas otras marcas les ha costado millones en imagen de marca, valores y calidad de los productos. Las diferencias, mínimas. Una de ellas, la más significativa que en el Ikea falso los muebles son por encargo.
Impresionante……
Leido en El Mundo

