Eppur si muove

Si, y sin embargo se mueve, la famosa frase de Galieo Galilei ante la el tribunal de la inquisición muchas veces sirve como bandera antes situaciones, que siendo reales, son negadas por parte del orden establecido.

En nuestro caso nos referimos a la influencia de internet, en su mas amplio sentido, y de las nuevas tecnologías en el sector asegurador, puesto que a pesar de la certeza de su uso y de la importancia que tiene no quedarse atrás en la carrera en dicho medio, todavía despierta muchas reticencias e incluso como pretendió la inquisición con Galileo negar la evidencia.

Aún así el sector en gran parte solo se ha quedado en la superficie, siendo en la casi totalidad de los casos, presencias en dicho medio meramente de comunicación o marketing, sin prestar atención realmente al consumidor y a lo que demanda. Prueba de ello es la baja participación de dichos usuarios en las páginas de internet del sector salvo cuando se ven arrastrados por acciones de publicidad, pero sin usuarios duraderos, tan pronto como llegan se van. Pero no nos engañemos todavía nadie ha abierto el tarro de las esencias del seguro en internet.

Hoy ya no basta con tener cuentas en redes sociales, o tarificar por internet sino realmente aportar valor y esto, salvo muy escasas ocasiones no se hace. Esta es una situacion que podríamos denominar la miopía aseguradora en internet. Puesto que al final es lo mismo, tengamos como mascota un perro, erizo o teléfono motorizado, si no hay «engagement» del consumidor no tenemos nada, salvo precio, para llamar la atención, y ese no es el camino.

El que consiga aunar esfuerzos, concentrar y formalizar e interés del consumidor, aportar valor más allá del criterio precio se hará con el mercado y para eso, aunque el sector no se lo crea, cada vez queda menos.