Lecciones del Banco de España

Hace un par de días nos sorprendió la noticia sobre que el Banco de España pedía a las empresas reducir los márgenes en aras de una mejora de la competitividad.

Lo primero ha sido esperar dos días para no escribir un post en un estado de cabreo importante, pero al final es algo que debemos de hacer.

Antes de nada daremos el beneficio de la duda a, Sr Malo de Molina y cabe la posibilidad de que sus palabras hayan sido malinterpretadas por los medios, o como dirían los políticos «sacadas de contexto».

Para empezar y después del desastre del sistema financiero el Banco de España, no es nadie para dar lecciones de competitividad y productividad, dicho esto, para cualquier persona que conozca mínimamente la economía, la reducción de márgenes no tiene por que conllevar una bajada de precios, y si en todo caso esto fuese así tampoco necesariamente ganaríamos en competitividad, ¿por que?

Pues por que depende a que dediquemos esos perversos y elevados márgenes. Obviamente y afortunadamente hay libertad para repartir las ganancias, escasas en estos últimos tiempos, o reinvertirlas, y ahí es donde debemos ir. Lo que se debe hacer es incentivar, y no sólo con beneficios fiscales o similares, la reinversión de los beneficios obtenidos en la actividad empresarial.

Debemos de cambiar la mentalidad tanto del trabajador como del empresario y saber que toda reinversión de dichos beneficios, debe de conllevar si se ha hecho adecuadamente, mayores rendimientos, mejoras en la eficiencia, en la productividad y en la remuneración de los trabajadores, además de en su cualificación.

¿Seguro que toda la culpa de la baja competitividad del sector empresarial español se debe a los altísimos márgenes comerciales? Eso es una solución simplista y para este viaje no hacían falta alforjas. No me extraña que a los Srs. del norte de Europa no quieran prestarnos dinero.