En este sentido, los expertos señalan que la crisis no ha traído nada nuevo, tan solo una aceleración del proceso de aceptación de la marca blanca. Para crear su propia marca, el distribuidor puede recurrir a un fabricante líder con capacidad de producción que se puede plantear hacer la marca del distribuidor porque tiene mucho volumen o buscarse un proveedor especialista que fabrique en exclusiva para él.
Ante esta situación, la innovación es la mejor arma con la que cuentan los fabricantes para defenderse. A medida que las marcas de la distribución avanzan, el poder en el canal de la distribución avanza y solo las megamarcas tendrán una posición relativamente a salvo
Sea como sea, al final, los grandes beneficiados son los consumidores, que obtienen los productos que quieren a precios más ajustados.

