Fabricantes como Danone, Panrico o Matutano se han visto obligados en estos tiempos de sequía presupuestaria a diseñar nuevas estrategias para no perder terreno ante unos productos, cuya relación calidad-precio es valorada positivamente por los consumidores.
Según la consultora Nielsen, la cuota de mercado de las marcas de distribución (marcas de los establecimientos) en alimentación ha crecido 3,5 puntos porcentuales, situándose en el 30,5% (datos interanuales de noviembre de 2008). Las conservas son las que más espacio ganan, con un 46,4% de participación sobre el total, seguido de leches y batidos, con el 39,6%, y congelados, con el 37,4%.
Según la consultora Nielsen, la cuota de mercado de las marcas de distribución (marcas de los establecimientos) en alimentación ha crecido 3,5 puntos porcentuales, situándose en el 30,5% (datos interanuales de noviembre de 2008). Las conservas son las que más espacio ganan, con un 46,4% de participación sobre el total, seguido de leches y batidos, con el 39,6%, y congelados, con el 37,4%.
Ante este panorama, unos apuestan por unirse al enemigo, fabricando sus marcas blancas, y, otros, por relanzar sus productos estrella.
«O te alineas con la distribución, siendo barato en costes, o eres marquista e intentas defender tu marca pagando un sobreprecio», señala Javier Vello, director del grupo de Distribución de PricewaterhouseCoopers (PwC).
«O te alineas con la distribución, siendo barato en costes, o eres marquista e intentas defender tu marca pagando un sobreprecio», señala Javier Vello, director del grupo de Distribución de PricewaterhouseCoopers (PwC).

