No es oro todo lo que reluce, el dilema moral entre Facebook y Admiral Seguros

 
 
La semana pasada saltó la noticia de que Facebook impedía el lanzamiento de una nueva forma de tarificar seguros de la aseguradora británica Admiral. La aseguradora había lanzado un nuevo portal que, entre otros parámetros, utilizaba los datos de los usuarios para ajustar la cotización del seguro de auto.
Admiral utilizaba los datos de conversaciones en la red social y los “me gusta” de la misma, para realizar un perfil de personalidad y por extensión de riesgo de los posibles clientes.
 
Puede que después de leer la noticia una primera vez podamos llegar a pensar lo bueno que es Facebook a la hora de limitar el uso información por terceros y como se preocupa por sus usuarios y su privacidad. Lamentablemente desde mi punto de vista no es así.
 
Por un lado es ya inevitable que las aseguradoras utilicen más datos que los que usan actualmente para poder ofrecer seguros personalizados con precios también personalizados, por lo que no debe de llamarnos la atención que en los próximos meses y años se añadan nuevas fuentes de información a la hora de tratar de ajustar al máximo nuestro perfil de riesgo; análisis semántico de nuestros perfiles y comentarios en redes sociales, wearables, análisis de ADN, etc., se configuran como las fuestes más posibles de información para la personalización de nuestros seguros.
 
Por otro lado es lamentable que pensemos que los guardianes de nuestra intimidad e información personal son estas grandes empresas como Facebook, Google, etc. Que por supuesto juegan su papel como organizaciones y deben de obtener beneficios por las actividades que llevan a cabo pero que no son guardianes de nuestra privacidad.
 
Llegado este punto es conveniente hacer una reflexión, es una falacia pensar que dichas empresas nos ofrecen servicios gratuitos, como correo electrónico, espacio para almacenar nuestros documentos o lugares donde chatear e intercambiar aficiones con nuestros amigos  sin obtener nada a cambio. Por supuesto no hay un intercambio monetario directo, lo que hacemos es pagarles con nuestra información y nuestros datos, y todo esto es legal siempre que conozcamos el juego y queramos participar en el.

Por lo tanto que sea Facebook el que sale en defensa de nuestros intereses me genera diferentes inquietudes, saber:

*En primer lugar y eso es indiscutible, los datos no son de Facebook, son de los usuarios, por lo que si ellos conocen la finalidad y han dado su consentimiento para su tratamiento con la finalidad de la cotización del seguro, la red social no pinta nada en medio de la relación y mucho menos para impedirlo.
 
*En todo caso, los que deberían de examinar las condiciones de privacidad de dicho uso de los datos, seria la autoridad competente. En el caso de que esto sucediese en España seria la Agencia Española de Protección de Datos.
 
*Por ultimo, y para mi lo más gracioso, es que según determinadas informaciones, Facebook impide el uso a Admiral basándose en el incumplimiento de las condiciones de uso de la información por parte de los desarrolladores de aplicaciones, en concreto la 3.15 según aparece en la noticia de INESE. Analicemos la hipocresía de la clausula No uses datos obtenidos de Facebook para tomar decisiones sobre requisitos de participación, como decidir si aprobar o rechazar una aplicación o cuánto interés se debe cobrar en un préstamo”. Pero sin embargo Facebook es el primero que utiliza los datos para realizar scoring de sus clientes que vende a entidades financieras en EEUU, y para muestra, la patente presentada sobre el algoritmo de rating, como se puede ver en este enlace y este tipo de uso de información sin consentimiento es habitual como podeis ver en este enlace.

Al final de todo este análisis lo que podemos concluir, es que no estamos ante la pelea de dos grandes empresas por la defensa de la intimidad de los datos de sus usuarios, sino que presenciamos una sucia lucha por los millones de euros que supone el manejo de dicha información.

Como siempre, todo es cuestión del dinero que esta en juego, y no me parece mal, lo que me parece erróneo como estrategia, sobre todo en el caso de Facebook es su hipocresía, intentar pasar como lobo con piel de cordero.